lunes, 5 de octubre de 2009

Del cuerpo a la mente...

Gobierno Abierto, Internet Libre y Sociedad Transparente.

Los avances “exponenciales” de la penetración de internet, en las formas de hacer, conceptualizar y pensar las cosas y sus relaciones, en todos los sectores de la sociedad, empiezan a generar condiciones que debieran llevarnos a considerar si no estaremos en presencia de una revolución…

A los temas de capacitación en el manejo de herramientas computacionales, característicos de la Sociedad de la Información, hemos pasado a la generación de “actitudes intelectuales” con la Habilitación Informacional en la Sociedad del Conocimiento. A la Interoperabilidad en red, se yuxtapone la construcción de redes humanas. A la estabilización de las “redes” se suma la creación de contenidos. Las herramientas colaborativas de la web social, se conjugan en el nuevo concepto de “nubes”, que expresan mejor la convergencia de los fenómenos emergentes.

Los avances legales (USA, Japón, Chile, Tailandia...) para actualizar los cuerpos normativos y adecuarlos a la crecientemente transformadora realidad de la web social, impactan en la “resignificación” de los conceptos con que identificamos los procesos. Así como (no hace desde tanto, pero ya hasta hace poco…) se hablaba en los foros internacionales de la “neutralidad en red”, e “internet libre”, la proyección de esos desarrollos de los que estamos haciendo el relato, se han objetivado al interior de los Gobiernos, por acuñar nuevos conceptos que expresan esta nueva adecuación. Así, se ha introducido ahora el término de “Gobierno Abierto” (Open Government). (6ª conferencia internacional ICIC de Comisionados de la Información, Oslo, Noruega, 30 de septiembre 2009). En todo caso, subrayemos que de cuestiones “materiales”, se transita aceleradamente a los contenidos “éticos” que esta “dromología”[1] particular de Internet sigue construyendo con nosotros, gracias a la lógica transformadora del hipertexto.

www.icic2009.no



[1] El filósofo contemporáneo francés Paul Virilo, llamó “Dromología”, al estudio que comprende la “velocidad” de las transformaciones sociales, como característica central de nuestra era.